La contratación telefónica es una modalidad de contratación a distancia en la que no es necesario que aparezca nuestra firma en un documento, es decir, nuestro consentimiento verbal manifestado telefónicamente es suficiente para contratar un servicio o comprar un producto.
Esta modalidad está siendo utilizada por la mayoría de las operadoras de telefonía y por las empresas que prestan servicios de Internet.
Lo que sí deben enviarnos es un justificante escrito de la contratación efectuada, donde aparezcan los términos de la misma (condiciones generales y específicas), la mayoría de empresas no lo envía por lo que los usuarios debemos exigirla.
Antes de contratar, la empresa vendedora debe proporcionarnos información veraz, eficaz y suficiente sobre el producto o servicio que ofrece. Esta información debe incluir los siguientes puntos:
- Identidad del vendedor
- Características del producto
- Precio total más impuestos
- Gastos de entrega
- Forma de pago
- Existencia del derecho de desistimiento (es un plazo de siete días para anular el contrato. Hay que notificarlo por escrito mediante carta certificada con aviso de recibo, burofax o telegrama)
- Duración mínima del contrato
- Plazo de validez de la oferta y precio (si contratamos durante la vigencia de un apromoción exija que aparezca en el contrato y guarde la publicidad).
- Sustitución que ofrece el vendedor si no puede suministrarnos ese producto
- Procedimiento de resolución de conflictos
Aconsejamos tener mucha preacaución a la hora de facilitar nuestros datos bancarios hasta no estar seguros de querer contratar un servicio con una empresa concreta.
Ponga también especial atención a posibles penalizaciones por rescindir el contrato antes de un periodo de tiempo determinado (algunas empresas de telefonía e Internet te “obligan” a permanecer con ellos al menos un año).
En caso de tener que plantear una reclamación es preferible olvidarse de llamar a los teléfonos de atención al cliente y plantear la reclamación por escrito mediante carta certificada con aviso de recibo o burofax y guardar copia de los escritos que remita.
Controlar las facturas y no dejar pasar más de un mes para reclamar al operador.
Una manera eficaz de regular el mercado consiste en que los consumidores únicamente contratemos con empresas que cumplan con la obligación de facilitarnos toda la información que la ley les exige, para ellos constituye una obligación y para nosotros un derecho.