Zaragoza, 22 de enero de 2009
La
expresión “todos vamos en el mismo tren” en el caso de RENFE, el
Gobierno de Aragón y los aragoneses no vale. Los dos primeros deberían
ponerse de acuerdo para dar el mejor servicio posible a los terceros,
que somos los que les pagamos a ambos, y además en uno de los casos les
votamos y elegimos para que nos representen y defiendan nuestros
intereses ante quien corresponda. La realidad viene demostrando que
cada uno va por su lado, y que incluso cuando se reúnen para firmar
convenios luego las palabras tienen distintos significados, renovar,
sustituir, revisar, poner a punto… desde luego para los consumidores y
usuarios reparar y sustituir no son lo mismo.
Los
trenes que al menos durante este mes de agosto salían de Zaragoza a
Teruel no habían pasado por ninguna puesta a punto, estaban obsoletos,
el aire acondicionado no funcionaba, la limpieza dejaba bastante que
desear, los baños estaban clausurados, incluso para algún alto cargo del
Gobierno de Aragón quienes hacíamos ese viaje debíamos ser masoquistas,
pues debemos ser muchos, porque el tren iba casi lleno.
Se
están acumulando demasiados desplantes y despropósitos en relación con
los usuarios aragoneses y RENFE: los Avant de Calatayud, Huesca y
Lérida, las dificultades para adquirir billetes del Ave a Madrid o
Barcelona por Internet, y ahora la falta de cumplimiento del compromiso
de renovación de los trenes que van a Teruel, que si no se remedian se
destinaran a la línea de Salamanca.
No parece lógico que le estemos pagando tres millones de euros al año a
RENFE por el sostenimiento de los trenes regionales y que recibamos
este trato. Exigimos que como mínimo cumplan los convenios y
compromisos adquiridos con los aragoneses que empezamos a sentirnos
tratados como ciudadanos de tercera.
|