Fecha: 20 de enero de 2003
¿Qué tal llevamos los
aragoneses lo de la cuesta de enero?
Fatal. Nos hemos encontrado con
la subida de precios de todo el año y con la subida de Navidad. Y esto ya no
baja, los precios nunca bajan. Vamos a tener que sudar la camiseta para pasar
este 2003.
¿Y sabemos apretamos el cinturón?
No nos
queda más remedio. Sólo se va de presupuesto quien tiene dinero de sobra. El
resto, podemos pasarnos un mes, pero al siguiente...
El Gobierno
ha reconocido que el año pasado subieron mucho los precios.
Menuda
sorpresa. Nosotros hicimos una encuesta en septiembre pasado y ya vimos que la
gente tenía muy claro que los precios habían subido. Y para el Gobierno tampoco
ha sido una sor presa. Si no sabían lo que pasaba, es que no se merecen estar
dónde están.
¿Los aragoneses somos buenos
consumidores?
El aragonés es austero por naturaleza y, aunque nunca
se puede generalizar, sabe lo que hace cuando compra.
¿Y nos
quejamos mucho?
Es que quejarse no es malo. Está de mostrado que
cuando la Administración legisla sobre un tema, las reclamaciones son menores.
Por eso, quejarse es bueno, porque fuerza a dictar leyes y ayuda a mejorar las
cosas.
Sólo que veces protestamos mucho en casa, pero no acudimos
a poner denuncias...
Es verdad, pero la gente viene cada vez más a
las asociaciones y por cosas cada vez más serias.
¿De qué nos
quejamos?
De todo, pero la ‘prima donna’ son las compañías de
telefonía. No se libra ni una. Todas lo están haciendo mal, sobre todo porque
han despersonalizado la atención al cliente y las quejas se tramitan a través
de un número de teléfono en el que no te hacen ni caso.
¿Quiénes
acuden más a las asociaciones de consumidores?
Al principio sólo se
quejaban las mujeres. Pero ahora ya no. Viene gente de todo tipo. Los jóvenes
están bastante concienciados, porque les cuesta mucho ganar cada peseta... uy,
perdón, cada euro.
¿Y los niños, saben qué es eso de ser
consumidor?
- Bueno, yo tengo un nieto de diez años y, cuando le
pasa algo, se ‘rebota’.
Con una abuela como
usted...
Claro, pero desde la asociación intentamos llegar a todos
los niños. Hemos editado una guía explicando con dibujos y de forma divertida la
ley del consumidor. Queremos que, de mayores, sean consumidores
conscientes.
¿Y qué es exactamente un consumidor
consciente?
Aquel que antes de comprar piensa qué va a hacer, dónde
va a gastar su dinero. El que mira, compara y compra lo que de verdad
necesita.
Pues en la sociedad actual eso no fácil de
conseguir...
Es verdad. Ahora la sociedad impone que para ser feliz
hay que tener cosas. Yo he sido una niña muy feliz y no he tenido lo que tienen
ahora los chicos. Jugábamos al parchís, a la oca, mi madre nos hacía un
chocolate con churros... y no necesitábamos nada más.
Estamos en
plenas rebajas, cuando parece que las compras se disparan…
Las
rebajas son interesantes porque permiten ahorrar, Claro que, si compras lo que
no necesitas, ese principio se pierde.
Su asociación celebra este
año su 25 aniversario. ¿Cuál es el balance de este cuarto de
siglo?
Muy positivo. Las asociaciones nos llevamos el tanto de haber
conseguido que la Administración regule muchas cuestiones. Y hemos solucionado
los problemas de mucha gente. Eso te hace sentir bien.
EL AUTORRETRATO
Presido la Asociación de Consumidores
Torre Ramona, pero por encima de todo soy mujer. Es lo primero que le dijo el
médico a mi madre cuando nací. Tengo cuatro hijos y cuatro nietos.
Por Cristina Delgado.
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